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Hola soy el Dr. Rodney bienvenidos al Apasionante Mundo de la Inmunología, este curso es una guía ideal para que aprendas los principios fundamentales de como nuestro sistema inmunitario adquiere inmunidad a través de las vacunas.
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INMUNIDAD ACTIVA E INMUNIDAD PASIVA

El sistema inmunitario
Para comprender cómo funcionan las vacunas, es útil observar primero cómo el cuerpo combate las enfermedades, cuando los gérmenes, como bacterias y virus, invaden el cuerpo, atacan y se multiplican, esa invasión produce infecciones que producen alteraciones en el organismo.
El sistema inmunitario utiliza varias herramientas para combatir las infecciones a nivel sanguíneo esta los leucocitos o glóbulos blancos o células inmunitarias, para combatir infecciones principalmente los linfocitos B, linfocitos T y macrófagos.
Los macrófagos son monocitos especializados que fagocitan por un proceso llamado endocitosis (tragan y digieren) gérmenes, además de células muertas o moribundas, los macrófagos dejan parte de los gérmenes invasores, llamadas antígenos, el cuerpo identifica los antígenos como peligrosos y estimula el ataque contra ellos.
Los anticuerpos atacan los antígenos que dejan los macrófagos, los anticuerpos son producidos por los glóbulos blancos que defienden el cuerpo, llamados linfocitos B.
Los linfocitos T son otro tipo de glóbulos blancos de defensa, atacan las células del cuerpo que ya fueron infectadas.
La primera vez que el cuerpo encuentra un germen, puede tardar varios días en generar y usar todas las herramientas necesarias para combatir los gérmenes y superar la infección, después de la infección, el sistema inmunitario recuerda lo que aprendió sobre cómo proteger el cuerpo de las enfermedades.
El cuerpo mantiene algunos linfocitos T, llamados células de memoria, que entran en acción rápidamente si el cuerpo vuelve a encontrar al mismo germen, cando se detectan antígenos conocidos, los linfocitos B producen anticuerpos para atacarlos.
Historia de la Inmunización
El origen de las vacunas se encuentra en China con una técnica llamada variolización, esta técnica, que buscaba prevenir la viruela, consistía en pulverizar las costras de una persona enferma con síntomas leves para insuflarlas por la nariz de personas sanas para inmunizarlas.
Se calcula que esta práctica puede tener más de mil años de antigüedad, pero el primer registro lo encontramos en varios relatos del siglo XVI.

Oficialmente la era de las vacunas la inicia el médico Edward Jenner, el británico observó que las personas que ordeñaban vacas y contraían la viruela bovina estaban protegidas contra la viruela humana.
En 1796 inoculó a un niño de ocho años fluido de las pústulas de viruela bovina y cuando, posteriormente, le inyectó el virus de la viruela humana el niño ni se contagió ni tuvo síntomas.
Ya en el siglo XIX, el médico francés Louis Pasteur desarrolló la segunda generación de vacunas, entre otras contra el cólera o la rabia, e introdujo el término vacuna en honor a los experimentos con las vacas de Jenner.
Desde entonces hasta nuestros días, las vacunas permiten prevenir decenas de infecciones diferentes, según la OMS, solo la del sarampión salvó 23 millones de vidas entre 2000 y 2018, especialmente niños.

Además, señala que con un programa de vacunación adecuado se podría evitar que 24 millones de personas caigan en la pobreza en países en desarrollo
Las vacunas son herramientas poderosas, efectivas y económicas para prevenir la enfermedad, la muerte y la pobreza.
Partes de las vacunas
Las vacunas son preparados con distintos tipos de antígenos, usando diferentes métodos científicos como atenuación, inactivación, utilizar una parte do microorganismo y tecnología de ADN recombinante.

A continuación se detalla cada componente:
- Antígeno: Son los componentes derivados de la estructura de los virus o bacterias, que son reconocidos por el sistema inmune como extraños y desencadenan una respuesta inmune de protección.
- Liquido: Un diluyente es un líquido utilizado para diluir una vacuna en la concentración correcta, inmediatamente antes de su uso. El diluyente de uso más generalizado es el el agua destilada y el suero.
- Estabilizadores: Contribuyen a mantener la efectividad de la vacuna durante su almacenamiento, ya que mantienen la estabilidad. Si ésta se pierde, puede causar una disminución de la antigenicidad y disminución de la efectividad en las vacunas basadas en antígenos atenuados. Los factores que afectan la estabilidad son el pH y la temperatura. Ejemplos de agentes estabilizadores son cloruro de magnesio (MgCl2), sulfato de magnesio (MgSO4), lactosa sorbitol y sorbitol gelatina.
- Adyuvantes: Estimulan la producción de anticuerpos contra la vacuna para hacerla más efectiva. Son un grupo altamente heterogéneo de compuestos con una característica en común; prolongar, acelerar y potenciar la respuesta inmune específica frente a los antígenos de la vacuna. Se usan con mayor frecuencia en las vacunas con microorganismos inactivados. Un ejemplo de adyuvante son las sales de aluminio.
- Antibióticos: Se utilizan en pequeñas cantidades trazas y son usados durante la fabricación de las vacunas para evitar la contaminación bacteriana de las células de cultivo de tejidos en donde crecen los virus. Un ejemplo de antibiótico utilizado es la neomicina que se encuentra en la vacuna SRP (sarampión, rubeóla, paperas).
- Preservantes: Son añadidos para prevenir el crecimiento bacteriano y fúngico, principalmente en los viales multidosis. Incluyen una gran cantidad de sustancias entre ellas el timerosal y el formaldehido.
- Timerosal: Se ha usado en las vacunas desde el año 1930 y no se han informado efectos nocivos para las dosis utilizadas, excepto por reacciones menores como enrojecimiento e hinchazón en el sitio de inyección.
- Formaldehido:Se utiliza para inactivar virus (vacuna inactivada contra poliomielitis IPV) y para detoxificar toxinas bacterianas (toxina para difteria y tétanos). Durante la producción, un proceso de purificación remueve casi todo el formaldehido en las vacunas.
Mecanismo de las vacunas
Las vacunas ayudan a desarrollar inmunidad al imitar una infección, no obstante, ese tipo de infección no provoca enfermedad, pero sí hace que el sistema inmunitario produzca linfocitos T y anticuerpos.

A veces, después de aplicar una vacuna, la imitación de la infección puede provocar síntomas menores, como fiebre, esos síntomas menores son normales y previsibles mientras el cuerpo desarrolla la inmunidad.
Una vez que la imitación de la infección desaparece, al cuerpo le queda un suministro de linfocitos T de “memoria” y también de linfocitos B que recordarán cómo combatir esa enfermedad en el futuro.
Sin embargo, el cuerpo suele tardar algunas semanas en producir linfocitos T y linfocitos B después de la vacunación, por lo tanto, es posible que una persona que contrajo una enfermedad por infección justo antes o justo después de vacunarse desarrolle síntomas y contraiga la enfermedad, porque la vacuna no tuvo suficiente tiempo de brindar protección.
Tipos de vacunas
Los científicos tienen muchos enfoques para diseñar vacunas, esos enfoques se basan en información sobre los gérmenes (virus o bacterias) que la vacuna prevendrá, como la forma en que infectan las células y cómo el sistema inmunitario los combate.
Las consideraciones prácticas, como las regiones del mundo en las que se usará la vacuna, también son importantes porque la cepa de un virus y las condiciones ambientales, como la temperatura y el riesgo de exposición, pueden ser distintas en diversas partes del mundo, las opciones de administración de la vacuna también pueden variar según la región geográfica.
En la actualidad, hay cinco tipos de vacunas que reciben habitualmente los bebés y los niños pequeños:

Las vacunas de virus vivos atenuados
Combaten virus, esas vacunas contienen una versión del virus vivo que fue debilitado para que no provoque enfermedad grave en personas con un sistema inmunitario sano. Como las vacunas de virus vivos atenuados son lo más parecido a una infección natural, son buenas maestras para el sistema inmunitario. Algunos ejemplos de vacunas de virus vivos atenuados son la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola (measles, mumps, and rubella, MMR) y la vacuna contra la varicela. Aunque esas vacunas son muy efectivas, no todos pueden recibirlas. Los niños con un sistema inmunitario debilitado —por ejemplo, los que reciben quimioterapia— no pueden recibir vacunas de virus vivos.
Las vacunas de virus inactivadas
Esas vacunas se crean inactivando, o matando, el virus durante el proceso de fabricación de la vacuna, la vacuna antipoliomielítica inactivada es un ejemplo de ese tipo de vacuna. Las respuestas inmunitarias que producen las vacunas inactivadas son diferentes de las de las vacunas de virus vivos atenuados, a menudo, se necesitan múltiples dosis para desarrollar y/o mantener la inmunidad.
Las vacunas de toxoides
Previenen enfermedades provocadas por bacterias que producen toxinas (venenos) en el cuerpo, en el proceso de fabricación de esas vacunas, las toxinas se debilitan para que no puedan provocar enfermedad, las toxinas debilitadas se llaman toxoides.
Cuando el sistema inmunitario recibe una vacuna que contiene un toxoide, aprende a combatir la toxina natural, la vacuna DTaP contiene toxoides de difteria y tétanos.
Las vacunas conjugadas
combaten otro tipo de bacterias. Esas bacterias tienen antígenos con un recubrimiento exterior de sustancias similares al azúcar llamadas polisacáridos, este tipo de recubrimiento disfraza al antígeno y dificulta que el sistema inmunitario inmaduro de un niño pequeño lo reconozca y responda a él. Las vacunas conjugadas son efectivas contra esos tipos de bacterias porque conectan (o conjugan) los polisacáridos con antígenos a los que el sistema inmunitario responde muy bien. Esa conexión ayuda al sistema inmunitario inmaduro a reaccionar contra el recubrimiento y desarrollar una respuesta inmunitaria. Un ejemplo de ese tipo de vacuna es la vacuna contra Haemophilus influenzae tipo B (Hib).
Las vacunas subunitarias
solo incluyen partes, o subunidades, del virus o bacteria en lugar del germen completo, como estas vacunas contienen solamente los antígenos esenciales y no todas las demás moléculas que conforman el germen, los efectos secundarios son menos comunes.
El componente de tos ferina (pertussis) de la vacuna DTaP es un ejemplo de vacuna subunitaria.
Dosis de la Vacunas
Hay cuatro motivos por los cuales se requieren múltiples dosis para conseguir inmunidad frente a un patógeno:
- En algunas vacunas, principalmente las vacunas inactivadas, la primera dosis no proporciona toda la inmunidad posible. por lo tanto, se necesita más de una dosis para acumular la inmunidad completa, la vacuna que protege contra la bacteria Hib, que provoca meningitis, es un buen ejemplo.
- En otros casos, como la vacuna DTaP, que protege contra difteria, tétanos y tos ferina, la serie inicial de cuatro vacunas que reciben los niños como parte de sus inmunizaciones infantiles los ayuda a desarrollar inmunidad, sin embargo, después de un tiempo, esa inmunidad empieza a desvanecerse, en ese punto, se necesita una dosis de “refuerzo” para volver a aumentar los niveles de inmunidad. Esa dosis de refuerzo es necesaria entre los 4 años y los 6 años en el caso de la DTPa. Se necesita otro refuerzo contra esas enfermedades a los 11 o 12 años de edad. Ese refuerzo para niños más grandes —y adolescentes y adultos también— se llama TPa.
- Para algunas vacunas (principalmente las de virus vivos), los estudios mostraron que se necesita más de una dosis para que todos desarrollen la mejor respuesta inmunitaria. Por ejemplo, después de una dosis de la vacuna triple viral SCR , es posible que algunas personas no desarrollen suficientes anticuerpos para combatir la infección, la segunda dosis ayuda a asegurarse de que casi todos estén protegidos.
- Por último, en el caso de la vacuna antigripal, los adultos y niños (mayores de 6 meses) deben recibir una dosis todos los años, los niños de 6 meses a 8 años que nunca recibieron la vacuna antigripal en el pasado o que recibieron una sola dosis el año anterior necesitan dos dosis el primer año que se los vacune contra la gripe para una mejor protección, luego, las vacunas antigripales anuales son necesarias porque los virus que provocan la enfermedad pueden variar de un año a otro. Todos los años, la vacuna antigripal se diseña para prevenir los virus específicos que los expertos predicen que circularán.

CONFERÊNCIA “CALIXCOCA-UMA VACINA TERAPÊUTICA C/APLICAÇÃO NO TRATAMENTO DEPENDÊNCIA COCAÍNA/CRACK”
ACFB Academia de Ciencias Farmaceuticas do Brasil
Uma resposta para “Curso de Inmunización”.
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Muy educativo, entretenido, productivo para poder aprender mejor la materia, me llamo mucho la atención, resumido y sencillo de comprender, muchas gracias Dr excelente trabajo, y muy interesante conferencia calixcoca, sirve de mucho para poder aprender más, nuevamente muchas gracias Doctor, como siempre excelente.

Sobre mí
Hola, soy el Dr, Rodney llevo mas de 20 años dedicado a estudiar y ensenãr “El Apasionante Mundo de la Farmacología”, espero que al leer y adentrar en el estudio de esta rama clínica llegue a apasionarte como a mi lo hace, bienvenido!!!
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